Anciones vuelve a los ruedos, por Miguel Ángel Aguilar

Artículo original publicado en el número 972 de El Siglo de Europa

Ahora que se confunde la velocidad con el tocino, el mensaje con el soporte, la caligrafía con los palotes, el periodismo con denominación de origen y el anónimo espontáneo o inducido, ahora que Elena Ochoa dicta una lección magistral en la tribuna del Premio Ortega y Gasset para concluir que Internet puede ser buena o mala, o sea como la corriente eléctrica que enciende una lámpara, si la conectamos, pero también puede electrocutarnos, si metemos los dedos en el enchufe. Ahora, precisamente ahora, nuestra Asociación de Periodistas Europeos ha decidido presentar la vuelta a los ruedos del inolvidado Anciones.

Se trata de cien acuarelas en colores o a una sola tinta que Anciones (Medina de Rioseco, 1938 – Madrid, 2002) preparó para ilustrar las crónicas magistrales de Joaquín Vidal en las páginas de El País, con destino a otras publicaciones o para acompañar las intervenciones de Pepe Dominguín en el informativo Entre Hoy y Mañana de Tele 5. Más allá de estos compromisos con los medios, Anciones pintó óleos, serigrafías y acuarelas de temas taurinos en distintos formatos y con distinta intención.

Esta producción incesante fue agrupada en diversas ocasiones para ser expuesta en la galería de Pilar Mulet, entonces llamada “El coleccionista”, en Balboa y en otras salas de Madrid y de otras ciudades europeas, entre ellas la Sixto-one Gallery de Londres. Nuestro pintor sabía, como escribió su colega Antonio Saura que aunque el toreo deba tener más de danza que de pelea, tampoco la corrida es estrictamente una danza. Porque “no es sólo una danza especialísima, realizada frente a una bestia de combate y sometida a un estricto ritual, sino también la sobrevivencia de un lejano acto sacrificial de complejas resonancias estéticas, afectivas y míticas”.

La exposición que aquí comentamos fue inaugurada el jueves 10 de mayo y permanecerá colgada en el Aula Magna de la sede de la Fundación diario MADRID en la madrileña calle de Larra hasta el día 31. Su apertura la hizo el presidente del Senado, Pío García Escudero, en presencia de todo el planeta de los toros. Matadores, cuadrillas, apoderados, críticos y amigos que recuerdan, se citaron ese mediodía para anticipar la inauguración de la Feria de San Isidro. La antología que se ha reunido está llamada a viajar por toda la geografía taurina a ambos lados de los Pirineos y ha dado ocasión a un catálogo muy cuidado, del que ya se ha agotado la primera edición.

Anciones, confeccionador de periódicos, dibujante, pintor, oficiaba en la redacción del diario MADRID hasta que su clausura dictada por el gobierno del almirante Carrero Blanco el 25 de noviembre de 1971. Al regreso de Bruselas en 1974 coincidimos de nuevo en el semanario Posible. Nuestro amigo era un periodista de una inteligencia natural extraordinaria. A su impulso se debe, por ejemplo, el invento del aplausómetro que permitió establecer el diagrama acústico del consenso en el hemiciclo de las Cortes. Fue inaugurado en las páginas del MADRID para reflejar las adhesiones sucedidas en el pleno de las Cortes del 20 de julio de 1971. Anciones quería un registro físico indiscutible que terminara con los adjetivos. Así llegamos al decibelímetro, medidor de la intensidad acústica de las palmas, lo que supuso un avance insospechado en el periodismo parlamentario (véase Las leyes de la Física y la Información. Editorial Espasa. Madrid, 2010).

Anciones mantenía que las noticias no iban a la redacción, que estaban en los bares. Por eso, en casa Poli, fuimos los primeros en conocer de forma fortuita la primera flebitis de Franco en 1974. Continuará.