Europa entre el ejemplo y la deserción, por Miguel Ángel Aguilar

Artículo publicado originalmente en El Siglo de Europa el 23 de Julio de 2018

Ramón Jáuregui y Enrique Barón en el XXX Seminario sobre Europa

El Seminario sobre Europa celebrado esta segunda quincena de Julio procedía a evaluar los daños causados en la UE a cuenta de la deserción por parte de algunos de sus países miembros de los valores que dan sentido a la Unión y de que se hayan entregado jubilosos al infierno paradisiaco de los nacionalismos rampantes. Era la trigésima edición que viene organizando la Asociación de Periodistas Europeos esta vez en la sede de la Fundación Carlos de Amberes y contaba con el patrocinio de Ferrovial, ACS y Banco Sabadell.  En la primera mesa redonda participaban Igor Janke del Freedom Institute de Polonia; José María Lassalle, ex secretario de Estado de Cultura y después de la Agenda Digital; Jorge del Palacio, profesor de Historia de las ideas políticas en la Universidad Rey Juan Carlos, y Rafael Panadero, jefe de Internacional de Cadena SER. Les moderaba Elena Ochoa, directora de Europa 2018 de TVE. Momento para examinar el paisaje después de la batalla de la crisis económica, en particular la griega, a la que se han superpuesto la crisis de los refugiados, la derivada del Brexit y la corriente de fondo que augura la crecida de los populismos.

La conclusión que se imponía era la urgencia de reaccionar antes de perecer atormentados por la pesadilla de la historia europea, a saber: los odios étnicos, el supremacismo, el chovinismo nacionalista y los regionalismos desaforados. También había coincidencia en la observación de que lo que mata la cultura más que la censura política es el despotismo del mercado y los acicates del estrellato comercializado, como señala George Steiner. Por esa senda habían ido las advertencias de Miguel Arias Cañete, Comisario de Medio Ambiente y Energía, lanzadas en un almuerzo reciente con los Periodistas Europeos. El Comisario había relativizado los problemas generados por el Brexit. En su opinión se trataba de un embarque de los británicos, tan embarullado como impropio, que invalidaba más de dos siglos de seriedad y solvencia reconocida. Era una abdicación de las mejores tradiciones que habían conquistado el respeto internacional para el Reino Unido, sumido ahora inútilmente en el aventurerismo populista de las fake news. Arias Cañete era contundente: el peligro más grave es el planteado por los gobiernos que se apartan de los valores proclamados en los Tratados sobre los que se asienta la Unión.

Bruselas ha tenido que gestionar a la vez dos artículos del Tratado de la Unión pensados desde la convicción de que nunca hubieran de emplearse: el 50 que permite la salida de Reino Unido de la UE y el 7 relativo a los valores, derechos y libertades que la deriva de Polonia, Hungría, Rumanía, Bulgaria e Italia pone en cuestión. La diferencia entre ambas cuestiones es que el Brexit arrastra consecuencias mientras que la restricción de las libertades y la xenofobia constituye una traba insalvable al proyecto europeo. La segunda sesión del Seminario se centraba en examinar el precio a pagar por quienes cuestionen los valores que cimentan la UE. Participaban Enrique Barón, Ramón Jáuregui, José Manuel García Margallo y la corresponsal de Le Monde Sandrine Morel a quienes moderaba Xavier Vidal Folch. Sus intervenciones establecían las dimensiones de los cambios geopolíticos y la inversión de las alianzas que supone Donald Trump en la Casa Blanca. De ahí la necesidad de movilizar a la opinión pública y de fijar bien las tareas que sólo podemos afrontar juntos.    

Si continúas visitando este sitio, aceptas nuestra política de cookies más información

La configuración de las cookies de este sitio está configurada de tal forma que consientes su uso para obtener la mejor experiencia de navegación posible. Si continúas visitando este sitio sin cambiar los ajustes de las cookies o si haces clic en el botón "Aceptar" consientes su uso.

Close