Primera sesión de debate en el XLIV Congreso Internacional de la APE

Europa, ¿protagonista reclamada en la escena internacional? ¿Necesita el mundo una Europa influyente?

Con la participación de Adam Michnik, Director de la Gazeta Wyborza; Jorge Edwards, Escritor y Periodista; Jack Hanning, Director de Relaciones Exteriores y Multilaterales del Consejo de Europa; José María Ridao, Diplomático y escritor; Athanase Papandropoulos, Editor de European Business magazine y European Business Portal; Michel Theys, Agence Europe; Helene Zuber, Corresponsal en Madrid de Der Spiegel; Tomas Vrba, Presidente del consejo de dirección de la agencia de noticias checa CTK y Diego Carcedo, Miembro del Consejo de Dirección de RTVE.

Entre las muchas cosas que nos dejó en Europa el 11 de septiembre se encontraron un sentimiento de vulnerabilidad y la sensación de impotencia. Enfrentó, de una manera abrupta, a la ciudadanía europea a la a la necesidad de tener una posición común, pero, sobre todo, a la necesidad de poder influir.

La UE tiene 500 millones de habitantes: el doble de la población de los Estados Unidos de América y cuatro veces la de Japón. Es la mayor economía mundial, representa un 30 % del PIB Mundial. Es el mayor exportador mundial de bienes y servicios, tanto a países desarrollados como a los que se encuentran en vías de desarrollo, y es responsable de aproximadamente el cincuenta por ciento de la inversión directa que se hace en el mundo. Europa es además, el mayor donante de ayuda humanitaria y al desarrollo, siendo responsable, por ejemplo, del 70% de la ayuda sanitaria mundial. Por último, Europa es, en términos cuantitativos, una auténtica superpotencia diplomática: Hay 45.000 funcionarios europeos destinados fuera de Europa, que atienden cerca de 3.000 misiones diplomáticas y consulares, frente a las 200 misiones que puede tener Estados Unidos y sus 12.000 funcionarios desplegados en el exterior.
Pero toda esa fortaleza económica, diplomática y cultural es incapaz de traducirse en influencia política.

El articulado de la Constitución Europea establece que los objetivos de una política exterior común europea en términos de promover la paz, el bienestar social de los pueblos sobre la base de los valores del respeto, la libertad, la democracia, la igualdad y el estado de derecho.

La única superpotencia dominante aparece incapaz por sí sola de garantizar la seguridad global. El recrudecimiento de la violencia en Oriente Medio, la proliferación nuclear en Asia, los estados fallidos en África o la llamada “nueva fractura latinoamericana” entre gobiernos populistas y democracias liberales son algunos de los retos de la comunidad internacional. ¿Tiene Europa una visión propia de los conflictos y ha definido métodos para su resolución? ¿Qué aportación diferencial corresponde a la UE?