XXXI Seminario Internacional de Seguridad y Defensa. OTAN: el vértigo de la retirada americana

Parador de Toledo, 11 y 12 de Junio de 2019.
Organizado por la Asociación de Periodistas Europeos, con la colaboración del Ministerio de Defensa.

En 2019 se cumplen 70 años de la firma del Tratado de Washington por el que se establecía la Alianza del Atlántico Norte y 20 años de que se integraran Polonia, Hungría y la República Checa, primeros países que se sumaban a la Alianza procedentes del Pacto de Varsovia que había sido la réplica soviética a la OTAN.
Se impone analizar en qué estado se encuentra el Tratado en la actualidad, así como cuáles son sus perspectivas con un presidente como Donald Trump que, defraudado por la contribución que aportaban los aliados parecería estar considerando su retirada.

PROGRAMA PROVISIONAL

MARTES, 11 DE JUNIO

09:15. – Sesión inaugural. OTAN: El vértigo de la retirada americana

10:00. – Segunda sesión. La OTAN de Visegrado

En 2019 se cumple el vigésimo aniversario de la entrada en la OTAN de Polonia, Hungría y la República Checa, tres de los cuatro países de Visegrado, los primeros que se integraban procedentes del Pacto de Varsovia que era su antagonista. Fue un cambio significativo para estos países, pero también para la OTAN tanto en el plano conceptual como en el orgánico y en el funcional. Quedaban atrás los alineamientos de la guerra fría y la Alianza se convertía en defensora internacional de las democracias y las libertades.

Años después estos países cobraron importancia por el proyecto del escudo antimisiles del presidente Bush que fue relegado tras la llegada de la administración Obama. Ahora, el putinismo alarga la gran sombra rusa en la que adivinan tentaciones expansivas frente a las que reclaman el amparo atlántico.
¿Qué supuso para la OTAN la entrada de estos tres países del grupo de Visegrado veinte años atrás?, ¿Cómo cambió la Alianza?, ¿cuál es la situación actual de estos países en la OTAN?

Su integración en la UE se produjo en 2004 con resultados que suponen una historia de éxito, pero en los tres predomina el atlantismo sobre el europeísmo, ¿por qué?

12:00. – Tercera sesión. La OTAN y el liderazgo de los Estados Unidos. ¿El enemigo en casa?

Desde su nacimiento el 4 de abril de 1949, los Estados Unidos han ejercido invariablemente el liderazgo de la OTAN. La llegada a la Casa Blanca de Donald Trump y su America first parece significar un cuestionamiento. El presidente ha amenazado con abandonar el Tratado si el resto de sus miembros no aumentan la aportación a su presupuesto, maniobra de intimidación que ha sido recibida con preocupación por los responsables de la Defensa estadounidense. Esa opción podría ser el fin de la Organización y supondría una ofrenda para la Rusia de Putin.

¿Será considerado suficientemente el aumento del gasto militar de los países miembros?, ¿hasta qué punto está Trump dispuesto a cumplir su amenaza de retirada?, ¿podría sobrevivir la OTAN sin su líder histórico?, ¿y con él?, ¿tiene alguna posibilidad de crecer sin la convicción y liderazgo de la gran potencia hegemónica estadounidense?, ¿tiene la OTAN al enemigo en casa?

16:00. Cuarta sesión. Grandes retos de la OTAN. La red como escenario y la cooperación como solución.

La globalización había dibujado un escenario donde la cooperación era imprescindible y el futuro de las naciones pasaba por su integración en entidades o instituciones multinacionales o internacionales. Ahora parece que, sea como secuela de la crisis económica o por otros factores, los países vuelven a mirar hacia el interior y a proponer soluciones nacionales. Este escoyo podría ser el primero de los retos que la OTAN debería afrontar toda vez que el nuevo terreno de juego que supone la red y las amenazas derivadas de la denominada guerra híbrida aconsejan volver a una estrategia común en la que se compartan la información y los recursos en lo relativo a ciberseguridad, inteligencia o lucha contra la desinformación por citar solo algunos aspectos.

 

MIÉRCOLES, 12 DE JUNIO

09:30. Quinta sesión. La Unión Europea y la OTAN. Condenados a entenderse

La UE y la OTAN están condenados a entenderse. Por una parte, comparten miembros ya que 22 de los 27 Estados miembros de la UE lo son también de la Alianza, pero, además, comparten principios y valores y parece indispensable optimizar los recursos y compartirlos para abordar de manera conjunta los retos de seguridad a los que se enfrentan.
En julio de 2016 ambas instituciones firmaron en Varsovia una Declaración Conjunta con el fin de impulsar sus relaciones destacando siete ámbitos en los que debería mejorarse la cooperación: la lucha contra las amenazas híbridas; la migración; la ciberseguridad; las capacidades de defensa; la industria de la defensa y la investigación sobre defensa; los ejercicios; y la asistencia a los socios del Este y del Sur en sus esfuerzos de ampliación de capacidades.

La relación entre ambas instituciones estaba marcada por la inercia y la comodidad de manera que la UE nunca priorizó la inversión en una seguridad y defensa europeas quedando ésta en manos de la OTAN y del aliado americano que hasta ahora parecía satisfecho con ese liderazgo.

Ahora, las amenazas de la administración Trump de abandonar la OTAN aducirían como excusa que los socios invierten menos del 2% de su PIB en Defensa y reclaman mayor equilibrio en el reparto de la carga presupuestaria. ¿Creará el vértigo de la retirada una oportunidad para establecer una Fuerza de defensa europea compatible con la de la OTAN?

11:00. Sexta sesión. España en la OTAN. Más allá del 2%

Los presupuestos presentados por el Gobierno español para 2019 incluyen una subida del gasto en Defensa de un 1,6% (136 millones) respecto al año pasado, para alcanzar la cifra de 8.537 millones de euros que dejan a España lejos de alcanzar el demandado 2% del PIB (no llega al 1%) en gasto en materia de Defensa. Sin embargo, las Fuerzas Armadas españolas siguen contribuyendo a través de su participación en 16 misiones en el exterior con más de 3.000 militares y guardias civiles desplegados en lugares como Líbano o Irak. En el marco de la OTAN intervienen en la defensa de los países bálticos y Turquía, y asesoran a las fuerzas de seguridad en Afganistán.

Además, están presentes en todas las misiones militares que la UE desarrolla en Malí, República Centroafricana, Somalia, Senegal y Gabón, así como en las operaciones que tratan de impedir el tráfico ilegal de personas frente a las costas de Libia y la piratería en el océano Índico.

¿Tendría sentido que España elevara el gasto en Defensa hasta el 2% del PIB?, ¿en qué consisten las otras aportaciones de España a la OTAN y a la defensa de la UE?

13:00. – Sesión de clausura

Si continúas visitando este sitio, aceptas nuestra política de cookies más información

La configuración de las cookies de este sitio está configurada de tal forma que consientes su uso para obtener la mejor experiencia de navegación posible. Si continúas visitando este sitio sin cambiar los ajustes de las cookies o si haces clic en el botón "Aceptar" consientes su uso.

Close