Rubén Amón, periodista de Onda Cero, Ángeles Blanco, presentadora de la edición de mediodía de Informativos Telecinco, y María-Paz López, corresponsal de La Vanguardia en Berlín, han sido los ganadores de la trigésimo segunda edición del Premio de Periodismo Europeo “Salvador de Madariaga”.
El nuevo libro de Pilar Falcón se presenta en la Casa de Galicia (c/ Casado del Alisal, 8) el próximo 28 de mayo a las 19,30 horas y la autora estará presente en la Feria del Libro de Madrid.
La Asociación de Periodistas Europeos lamenta profundamente el fallecimiento de Sol Gallego-Díaz, una de las grandes referencias del periodismo español contemporáneo. A lo largo de su dilatada trayectoria en El País, contribuyó de forma decisiva al desarrollo del periodismo político e internacional, con una especial atención a la información europea y a la defensa de un ejercicio profesional riguroso, independiente y comprometido con el interés público.
La profesora Titular de la Universidad de Murcia María Verónica de Haro de San Mateo recuerda la figura de Diego Carcedo y recuerda la importancia del periodista asturiano en la puesta en marcha de la Facultad de Comunicación y Documentación de dicha Universidad.
La Fundación Diario Madrid acogió el lunes 18 de mayo el homenaje a Diego Carcedo, referente del periodismo español y presidente de la Asociación de Periodistas Europeos, cuya trayectoria estuvo marcada por el rigor, la independencia y una sostenida vocación de servicio público.
Un proyecto de ley del Gobierno checo que sustituiría el sistema de canon por financiación estatal directa para los medios públicos ha encendido las alarmas en organizaciones europeas de defensa de la libertad de prensa, que advierten de posibles riesgos para su independencia y de una eventual incompatibilidad con la normativa comunitaria.
Durante el tardofranquismo y la Transición, algunos medios —de la oposición y la prensa extranjera— sortearon la censura y fueron clave en impulsar la conciencia democrática. Esta sesión reunió a protagonistas de entonces y a nuevas generaciones que mantienen viva esa memoria en los medios actuales.
Diego Carcedo fue un periodista que nunca cedió a la arrogancia ni al oportunismo, un profesional forjado en el terreno y en el mérito, que prefirió asumir riesgos y fatigas antes que buscar atajos, y que entendió la política y la amistad como compromisos éticos más que como adhesiones serviles, dejando un legado de rigor, independencia y servicio “por Europa y las libertades”.
Antes de las crónicas que le llevaron por el mundo, Diego Carcedo —fallecido el 5 de abril— se forjó en un paisaje y una forma de entender la vida que nacen en Sobrecueva y se explican en el esfuerzo silencioso de sus primeros caminos, origen de una mirada periodística marcada por la precisión, la distancia justa y la coherencia.
Diego Carcedo, referente del periodismo español y testigo de una profesión forjada entre la censura franquista y la apertura internacional, falleció el 5 de abril en Madrid tras una vida dedicada a informar desde los escenarios más complejos, siempre guiado por el rigor, la independencia y la vocación de servicio.
Diego Carcedo, testigo directo de algunos de los episodios más decisivos del siglo XX —de Saigón a Lisboa o Santiago de Chile—, mantuvo intacto hasta el final el pulso, la curiosidad y el compromiso de un reportero que hizo del periodismo su forma de estar en el mundo y de defender la libertad.
Un periodista forjado en los conflictos, capaz de trasladar la experiencia del terreno a una reflexión lúcida y exigente sobre el oficio: así era Diego, siempre guiado por una pregunta esencial —qué interesa de verdad a los ciudadanos— y por un compromiso inquebrantable con contar, entender y explicar la realidad.















