Identidades, contradicciones y totalitarismos sacudidos por el Brexit

Conferencia de Joaquín Almunia seguida de una mesa redonda sobre la sombra de los autoritarismos

Joaquín Almunia momentos antes de su intervención

Joaquín Almunia momentos antes de su intervención

Madrid, 12 de julio. El XXVIII Seminario sobre Europa de la Asociación de Periodistas Europeos ha continuado esta mañana en la Fundación Carlos de Amberes con una conferencia a cargo de Joaquín Almunia seguida de una mesa redonda en la que han intervenido Petr Placák, escritor, periodista e historiador checo; Fernando Vallespín, catedrático de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid y expresidente del CIS; Adam Michnik, editor de la Gazeta Wyborcza (Polonia) y Mira Milosevich-Juaristi, investigadora sénior asociada en el Real Instituto Elcano ejerciendo Rubén Amón, periodista de El País y de “Más de uno” de Onda Cero, como moderador.

Nada más comenzar su conferencia, titulada La UE sin los británicos, Joaquín Almunia ha despejado las posibles dudas existentes dejando claro que el Reino Unido se va a marchar de la Unión Europea. En palabras del Ex vicepresidente de la Comisión Europea, el Reino Unido “quiere lo imposible: libre mercado sin libre circulación de personas, algo indispensable”. Cree que la situación se habrá solucionado entre finales de este año y principios del próximo y aboga tanto evitar castigar al país que se marcha como que los otros 27 asuman sus errores. Además, prevé una deslocalización de las inversiones ya que ciertos operaciones se tienen que realizar en territorio europeo. Dicho lo cual, sostiene que a medio o largo plazo la salida del Reino Unido generará inestabilidad ya que supone romper el cristal que impedía salir de la UE. Para terminar, y antes de alertar de la dependencia energética con respecto a Rusia, ha dejado dos mensajes claros: se lucha contra los populismos explicando la legitimidad de las instituciones europeas y ha pedido un mayor esfuerzo a la hora de explicar a la población qué se hace en el Parlamento Europeo, rematando con que la UE ha “de desplegar sus encantos”.

Seguidamente ha comenzado la cuarta sesión bajo el título La secuela del Brexit y el autoritarismo como pretensión. Fernando Vallespín ha comenzado su intervención constatando el fracaso de que la UE no se ha instituido como orden político o politeia mientras que se están llevando a cabo políticas sin soluciones alternativas. Para el catedrático en Ciencia Política solo ha resistido un eje que es el que enfrenta a integracionistas contra demarcacionistas desapareciendo así el pluralismo; vivimos, por tanto, en una época en la que las emociones se anteponen a los intereses. Redundando en la idea de Almunia, sostiene que a los europeos no se les ha explicado los beneficios de la integración. El debate ha continuado con las reflexiones de Adam Michnik quien ha explicado su punto de vista acerca del presidente Putin, nombrándole imitador oficial de Slobodan Milošević, al practicar ambos una peligrosa mezcla entre comunismo y nacionalismo. Según el veterano periodistas polaco, Rusia ha adoptado una posición de víctima cuando no le corresponde en absoluto. Entre medias quedan países como Polonia, obligados a elegir entre formar parte de Europa o ser succionados por Rusia. Estas tesis han sido defendidas a continuación por Mira Milosevich-Juaristi quien entiende que la iniciativa rusa de defender a sus ciudadanos fuera del país forma parte de un proceso de reimperialización. Dentro de ese plan, no duda en la apuesta del Kremlin por una UE dividida. Para terminar, Petr Placák ha profundizado en la tesis aclarando que el verdadero culpable de la actual política exterior rusa es su población, enferma de nostalgia de épocas anteriores.