09:00. – Palabras de bienvenida
10:00. – Primera sesión. ¿Informados o uniformados?
Publicaba El Roto una viñeta en El País donde dibujaba unos auriculares bajo una leyenda certera que decía: “Cada uno escuchaba su emisora favorita para mantenerse uniformado”. Porque se diría que hemos pasado de recurrir a los medios y conectarnos a las redes en busca de afinidades que nos reafirmen en nuestras propias convicciones y contribuyan a blindarlas bloqueando cualquier cuestionamiento. Observamos que lectores, oyentes o espectadores han ido adoptando el comportamiento de los devotos, en reclamo de prédicas más sectarias de modo que cuando el público pierde la necesaria distancia crítica hacia los medios y disminuye la exigencia de credibilidad la vigencia de las libertades se erosiona.
¿Aceptamos que nos digan lo que no queremos oír o solo queremos escuchar aquello que viene a ratificar nuestras opiniones?, ¿Quién se beneficia o a quién degrada la pastueña docilidad de las audiencias políticas o mediáticas?
11:30. – Pausa para café
12:00. – Segunda sesión. Polarización (mediática y política) y desinformación: beneficiarios y damnificados
Jorge Wagensberg resolvió el dilema de qué fue antes, si el huevo o la gallina, afirmando que fue el huevo pero que, naturalmente, no era de gallina. Necesitaríamos ahora que otro Wagensberg nos aclarara si fue primero la polarización mediática o la política. En todo caso, parece que ambas se interaccionan para elevar la temperatura del encono e impulsar el clima de enfrentamiento sin atender a los riesgos que la polarización comporta.
La instantaneidad de las redes sociales cuyos contenidos se difunden a la velocidad de la luz que garantiza la oferta en condiciones de simultaneidad de los contenidos de los canales de información y de desinformación, desempeña un rol importante generador de tensión noticiosa, pero a los medios tradicionales también corresponde su cuota de responsabilidad cuando les prestan eco sirviéndoles de altavoz. Una misma noticia recibe tratamiento antagónico según cómo y dónde se difunda y se observa que el espacio y relevancia que merece es directamente proporcional al cálculo del beneficio que pueda prestar a los partidos de ideología más próxima a la línea editorial del medio que la difunde. La figura del colaborador de ideas discordantes, como contrapunto disidente se procura que cumpla una función de aparente garantía del pluralismo sin que llegue a provocar un debate real, ni a cuestionar la línea editorial.
El político, por su parte, renuncia al propósito de llegar a toda la población a través de los medios generalistas y prefiere dirigirse principalmente a los nichos donde se albergan sus potenciales votantes con mensajes sesgados remitidos, en el mejor de los casos, a través de los medios más afines. Trata de beneficiarse de un panorama mediático en el que existen dos espacios separados por una gran muralla que deja al lector/espectador atónito a menos que proceda a la tarea de interpretar o contextualizar la información recibida tanto de afines como de adversarios.
¿Se puede proteger el público de la polarización? ¿se benefician la política y/o el periodismo de la polaridad de alta tensión? ¿Favorece ese antagonismo exponencial que surjan canales por los que se cuele la desinformación?, ¿puede esa desinformación desestabilizar democracias?
13:00. – Conferencia de clausura.
13:45. – Cóctel
El porqué de estas jornadas
En la Asociación de Periodistas Europeos y la Fundación Diario Madrid tenemos aprendido que sin libertades es muy difícil la existencia del periodismo y que lo que habría se parecería más a la propaganda, pero creemos también que, a la inversa, las libertades se verían afectadas si no existiera un periodismo independiente, crítico y veraz ya que éstas no se conquistan de una vez para siempre, sino que precisan de atención y cuidado permanente.
Bajo estas premisas, la APE aboga por la defensa del mejor periodismo, el que resiste las presiones externas, decide qué es noticia y la jerarquiza, el que ejerce de elemento verificador en periodos convulsos de desinformación como el actual, el que se basa en el prestigio y la calidad y no entiende de más causas indelebles que las de la libertad y la democracia.
Por eso creó hace veintitrés años unas jornadas nacionales de periodismo en las que anualmente congrega a dos centenares de periodistas procedentes de todas las Comunidades Autónomas, a profesores universitarios y a estudiantes, para debatir sobre los usos y abusos de la profesión periodística, las dificultades a las que se enfrenta y los errores en que incurre.
Estas jornadas han servido para defender los valores democráticos y han apoyado la integración de las regiones, además de facilitar el análisis crítico de la profesión para contribuir a la mejora de la calidad del periodismo en España y, de su mano, de la salud democrática.
Ahora, amplía el foco añadiendo periodistas provenientes de Portugal y logrando un foco ibérico del debate periodístico.
ANTECEDENTES
Desde 2003 la Asociación de Periodistas Europeos en colaboración con la Fundación Diario Madrid, ha celebrado veintidós jornadas nacionales que han reunido a periodistas procedentes de todas las comunidades autónomas, así como a representantes de organizaciones profesionales del ámbito periodístico, y académico, de think tanks y del mundo empresarial junto a estudiantes de periodismo y comunicación audiovisual en unas jornadas abiertas y plurales que han servido como punto de reflexión sobre el estado actual del periodismo.
La serie inició en febrero de 2003 con la jornada titulada “Periodismo en Campaña”, que clausuró el entonces vicepresidente primero del Gobierno, Mariano Rajoy.
La II Jornada, que tuvo lugar en diciembre de ese mismo año, reunió a representantes políticos y de los medios que analizaron la situación de la “Prensa y democracia en el XXV aniversario de la Constitución”, antes de que el Portavoz del Gobierno, Eduardo Zaplana se hiciera cargo de la clausura.
En junio de 2004, la III Jornada abordó la situación de “La televisión en el modelo audiovisual español”, incluyendo una inauguración a cargo de la directora de RTVE, Carmen Caffarel y la clausura de la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.
La IV Jornada, celebrada en mayo de 2005 bajo el título “Periodismo digital: ¿qué poder?, ¿qué responsabilidad?”, analizó la influencia que el fenómeno de Internet estaba teniendo en el ejercicio de la profesión periodística. La clausura corrió a cargo de José Montilla, ministro de Industria.
En septiembre de 2006, la regulación profesional y la proposición de ley del Estatuto del Periodista Profesional centraron los debates de la V Jornada que, bajo el título de “Los periodistas y su estatuto” contó con la clausura del ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar.
En diciembre de 2007 se celebró la VI edición titulada “La prensa gratuita en España, estímulo o anestésico”, clausurada por la vicepresidenta Primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.
En junio de 2009, la VII jornada analizó las novedades surgidas en el ámbito de la televisión bajo el título “El nuevo panorama audiovisual. De la supresión de la publicidad en RTVE al apagón analógico”. Para la clausura de esta séptima jornada repitió la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega.
En diciembre de 2010, la VIII edición de las jornadas nacionales de periodismo se preguntó “¿Cómo se financia la información? y contó con la intervención en la sesión de clausura del vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba.
La novena jornada tuvo lugar en octubre de 2011 bajo el título “Los efectos de la crisis: periodismo sin periodistas”. Este encuentro abordó la situación a la que se enfrentaba la profesión periodística tras los achaques en forma de despidos producidos por la crisis económica. Su sesión de clausura fue protagonizada por el portavoz de gobierno y ministro de Fomento, José Blanco.
La décima jornada, “La política en directo. Comunicación sin periodismo” se celebró en junio de 2012 con el propósito de analizar la utilización de las redes sociales y los nuevos medios tecnológicos por parte de los políticos explicando cómo esas nuevas vías logran eludir en ocasiones el filtro periodístico. El encargado de clausurarla fue el ministro de Educación Cultura y Deporte, José Ignacio Wert.
En mayo de 2013 tuvo lugar la undécima edición bajo el título “La distancia entre lo que se sabe y lo que se publica.” Su clausura corrió a cargo del ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos.
La duodécima jornada quiso analizar las posibles situaciones de indefensión de espectadores y protagonistas de las noticias. Se celebró en noviembre de 2014 bajo el título “Autodefensa contra la manipulación informativa” y fue clausurada por José Manuel García-Margallo, ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación.
La XIII edición, “Las nuevas redacciones y el poder”, analizó en noviembre de 2015 las novedades en los medios de comunicación producto de la crisis y de la generalización de las nuevas tecnologías, así como su relación con los poderes políticos, económicos… Contó con la participación en la sesión de clausura del ministro de Sanidad, Servicios sociales e igualdad, Alfonso Alonso.
La XIV edición de la serie celebrada en diciembre de 2016 estuvo dedicada a “El periodismo de investigación y su relato” y fue clausurada por la presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor.
En diciembre de 2017, la XV edición titulada “Censura, autocensura y la mentira de la posverdad”, contó con la participación del ministro de Educación, Cultura y Deporte y portavoz del Gobierno, Iñigo Méndez de Vigo.
En septiembre de 2018 tuvo lugar la XVI jornada titulada “¿Quién paga la mentira?, ¿es de pago la verdad?” inaugurada por la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo y clausurada por el director del CNI, General Félix Sanz Roldán.
La XVII edición se celebró en octubre de 2019 bajo el título ¿El cuarto querer y no poder? Contó con la participación de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero.
En octubre de 2021 tuvo lugar la XVIII edición, Las perversiones de los medios, clausurada por la vicepresidenta primera del gobierno, Nadia Calviño.
La XIX edición, Autoestima, influencia y (des)afección, se celebró en octubre de 2022. De su clausura se hizo cargo la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet.
En 2023, más de trescientos profesionales asistieron a la XX Jornada titulada La Inteligencia Artificial y su impacto en el periodismo clausurada por la secretaria de estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, Carme Artigas.
En octubre de 2024 se celebró la vigésimo primera edición del ciclo bajo el título Polarización, mentira y cainismo.
Por último, la XXII jornada titulada “Periodismo: quien define, manda” abordó en noviembre de 2025 los retos de la profesión ante los intentos de acotar su definición legal, el impacto de las subvenciones en la independencia de los medios y el papel del poder político en la relación con los periodistas.




