Antes de las crónicas que le llevaron por el mundo, Diego Carcedo —fallecido el 5 de abril— se forjó en un paisaje y una forma de entender la vida que nacen en Sobrecueva y se explican en el esfuerzo silencioso de sus primeros caminos, origen de una mirada periodística marcada por la precisión, la distancia justa y la coherencia.




